A vos

15-06-2008

La ironía de mi situación me hace temblar. Mientras me desgarro por llorar, por darme piedad a mí mismo y aceptar que sufro más allá de lo que tolero, soy consciente también de que es por llorar que llegué a donde estoy.

Quisiera no haber llorado, no por haber simulado, sino porque hubiera podido comprender que no tenía nada por lo que llorar.
Quisiera haber llorado solamente de alegría al comprender lo que se me estaba dando.
Quisiera no haber llorado ni mostrado una rabia que es fruto de mis propias frustaciones.
Quisiera ser perfecto para agradar siempre.

Pero no lo soy, y mi carga se siente dolorosa cada vez que quiero serlo.
Tengo que entender que lloré porque soy débil, así como fuerte, tanto que no importa, porque la debilidad y la fortaleza son una ficción más.
Tengo que entender que no está mal que haya llorado, porque miedo sentía, dolor sentía, y no hay mal.
Tengo que entender que el amor no brota de la admiración por la perfección, sino del compartir y del corazón que ama.
Tengo que entender que sentirme rechazado es parte de rechazarme.
Que no dejo de ser amado porque no lo merezca.
Que tal vez ni siquiera dejo de ser amado.
Y en el fondo, así como amo y no sé como demostrarlo, soy amado y no lo llego a ver.

En ese caso, por favor, ahora sí llorando, dame un abrazo, no te voy a soltar. Perdoname, que lo único que puedo decir a todo el dolor que siento es “todo te perdono”.
Y también “perdoname”.

Ahora nos podemos mirar, reírnos de nuestro patetismo, y disfrutar de saber que ninguna herida es más real que lo que hay en el corazón.

Amorcito

24-04-2008

Y si no estoy en lo correcto, igual tengo que hacerlo.
Mi corazón ordena como un tirano
pero dice cosas sensatas.

“El corazón tiene motivos que la cabeza todavía no se puso a confirmar.” Valga significar que porque no lo haya pensado no significa que sea falso.
Y que sea lo que sea que piense el corazón, la cabeza va a hacer su mejor esfuerzo hasta confirmarlos.

Quiero poner mis brazos alrededor de tus hombros y apretar. Quiero apoyar mis labios sobre los tuyos y mojarlos. Me gusta cuando la humedad de los labios está aún fría, y se calienta en el contacto, y puedo quedarme sintiendo eso mientras se apoyan más uno en el otro, al mismo tiempo que presiono tu pecho y tus piernas.
Quiero cerrar los ojos por no tener que confiar en ellos. Saber que estás con los labios y los dedos.
Extraño tu boca virgen de mis besos.
Extraño tu aliento aún no bebido,
su nube frente a mis ojos.
Salto en carrera a un pozo no explorado
¡pero, Dios, cuanto extraño sus profundidades!

No aguanto más

25-02-2008

No aguanto más, quiero besarla, besarla… sus labios rojos, seductores, dulces, frescos, húmedos, hinchados, eso quiero de ella, eso quiero

BESARLA!!!!!!!!

Oh mi dios no aguanto más, me siento muy desgraciado.

Correr en vano

2-01-2008

Sí, yo propongo la muerte y la destrucción. El fin, la decadencia, la enfermedad, el dolor.
Si eso es lo que me trae el amor, sea.

Es el bien supremo, es lo único en lo que creo, puedo sufrir todas esas cosas por él.

Por amor, ¿has corrido sin aliento?
Por amor, ¿intentaste el viento detener?
Y dime sin pretextos
cuánto de tí has puesto
cuanto has creído tú en esta agonía

Lacrima profundere

23-12-2007

Salí a caminar.
En mi casa todo estaba tan normal que no podía soportarlo.
Entonces salí a caminar.

Me encontré con un jardín de hojas amarillas.
Vi algunas nubes entre los cables que cubren el cielo.
Me sentí como si mi vida fuera en ese momento algo que fluía por mis venas.
Una vaga emoción tomando forma en cada cosa hermosa.
Generalmente, cosas hermosas muy pequeñas.

Muy pequeñas

Y entonces veo tus ojos. Ahora no sólo te sueño, también te deseo, y eso es bastante extraño. Creo que podría no solo abrazarte, besarte y llevarte conmigo, sino vivir con vos, todo el tiempo que sea… todo el tiempo que sea.
El mundo se llenaría de hojas, aguas, flores… cada contorno o perfil es una vivencia intensa. ¿Cómo explicarlo? Esto ya es así. Es como la imperfección del arte: cuando uno es artista, conoce la parte amarga de la obra, el trabajo seco y sin pasión. Todo es como la imperfección del arte. Pero ahora que lo sé, veo mi vida como la gran imperfección del arte, y veo un porqué a la maravilla de los pequeños momentos.

Para mi, cualquier momento grande o hermoso, ilumina los pequeños que llevaron a él, al punto que a veces es difícil distinguirlo. Ya no es más llegar mi objetivo. No hay ningún lugar al que llegar. Hay un camino, que da vueltas, y puedo caminar. Es muy pero muy hermoso. No es posible hallar miedo ni dolor en él. Es un círculo, limpio y perfecto, hermoso, transparente.

Ella es como una joya, como un encanto, desnudo encanto, sin adornos, único adorno. Es como la luz. Hace claros al resto de los encantos. Las nubes, el tono del asfalto en los días de lluvia, mi silencio, un libro, el sueño de mucho, mucho más, el estremecimiento de amor, de puro amor.

No es el día ni la hora… y miro en silencio extenderse… el infinito… y no olvidarme de él cuando llegue, el día y la hora.

Oh señor… es tan hermoso

El amor es como un dolor intenso, como una hambruna, que obliga a actuar. Es imposible seguir languideciendo, tengo que correr, es desesperante, todo sea para acallar el dolor que arde.

El amor me obliga a buscar agua, bálsamos que lo apaguen. Es lo único que, rico, satisfecho y cómodo, me hace saltar de la cama y correr hasta agotarme y aún más. El amor es como ácido en las venas, corriendo a golpes brutales, nublando la mirada.
Quiero sangrar, quiero que se vaya, sentir alivio, alivio de él, alivio del amor que me consume, que es como una llama y yo en el medio, y no me da paz, y vivo con él, corriendo para huir de él. Y aún mientras corro sé que no lo voy a dejar atrás, porque soy yo la pira que alimenta esa hoguera.

El amor es una fuerza de la naturaleza; no conoce la piedad. Es arrollador, es aniquilante. Me deja desnudo frente al huracán, sin abrigo frente a la tormenta, corriendo para evitar los rayos.

El amor se desencadena, se desboca, se arremolina, revienta.
Explota en mí y no es placer, es desgarro.

Es mucho más muerte que vida, mucho más guerra que calma, mucho más desesperación que ilusión o siquiera confianza.
Es un terremoto a todos los porqué, a todos los qué, a todas las palabras y los pensamientos.
Es la diosa vengándose de la rutina, es el destino mostrando que no existe la continuidad.

Es la vida que no es vida, sino correr. Correr dejando que la llama acabe con toda la cera, que mi alma sea la cera, sabiendo que cuando termine de arder no quedará nada ni para mí ni para nadie. Que toda mi vida va a haber sido un arder, un consumirse, una chispa de luz.

El amor es el deseo de que esa chispa dure un instante y ese instante sublime y perfecto opaque en el cielo a todas las demás estrellas. Al amor no le importa morir, ni matar.

El amor desea sin límites. El amor puede leer belleza en la maldad. Reconoce su naturaleza en toda pasión, en todo desenfreno.
El amor es feliz, por sobre todo, feliz. Ríe con fuerzas, sin pensar en los pulmones que ya no pueden, sin pensar en los músculos acalambrados, sin pensar.

Sé porque vivo.
Sé porqué no dormí el sueño más pesado - ese que se toma metros bajo tierra.
Más silencioso.
Más calmo.
Más piadoso.

Mi chispa se consume y yo la dejo, sabiendo que pronto se irá. Lo hago por ella, la amo.
No quiero evitarlo.