Nota: esto lo escribí hace tiempo. Tengo muchas cosas viejas para publicar, ahora que no escribo más.
No existe cosa tal como un amor inspirado en la razón. Tampoco existe cosa tal como un camino inspirado en la razón.
Vamos a ser justos: no existe cosa tal como la razón inspiradora.
Es imposible amar por coherencia o por obligación. Siempre en los matices del pensamiento, el amor podrá llegar a verse como insensato, vano o ampliamente perjudicial. Siempre.
El ser tan irracional del amor lo hace merecedor de un trato que sublime todos los demás tratos. Me voy a explicar, porque esa frase suena terriblemente confusa.
Se puede pretender que todo en el Universo es explicable. Faltos de pasiones, equilibrados, estables, podemos asumir ese camino, y caminar en él. Podemos entender que la sabiduría es eterna, que el conocimiento es independiente de las subjetivas intuiciones. Podemos ver el deber, el cumplimiento, el orden en general, amarlo incluso, y sobre todo, hacerlo.
El caos, en el orden normal de las cosas – tanto en la vida cotidiana como en las grandes empresas – es nocivo, destructivo, y problemático. No solamente no encaja en el esquema: no encaja en ningún esquema en absoluto, y hasta hace polvo con ellos.
Entonces, ¿por qué no erradicar el caos?
La fuerza más fuerte de la humanidad lo canta a toda voz: el amor siembra el caos, el camino es caos y no hay nada que pueda explicarse en lo que deseamos profundamente. No es que sea imposible, es que no hay nada que explicar, es que no es el objetivo de la vida, ni del amor, ni del camino a seguir en ella, el ser explicadas, sino vividas.
¿No se convierte entonces la mayor parte de nuestro esfuerzo por el orden, en banal, en superficial, en confundido? Sólo la mayor parte, pero ¿no es una parte lo suficientemente grande?
Entonces el orden normal de las cosas es innecesario.
No hay tal cosa como un orden normal de las cosas. Es solamente un accidente de nuestra situación, una pequeña y no inmediata cristalización, no destinada a durar, sino a servir mientras todo se mantenga en los márgenes en que sea válida. En tiempo, poco, en eternidad, ni siquiera un instante.
Inesperados el amor y el camino, inesperada la vida misma, ciencia inesperada, ¡confusión! ¡Cuanto las amo!
Del sentido trágico de la vida
23-11-2007
Le robo tres párrafos a Unamuno.
Y es que las ciencias, importándonos tanto y siendo indispensables para nuestra vida y nuestro
pensamiento, nos son, en cierto sentido, más extrañas que la filosofía. Cumplen un fin más objetivo, es
decir, más fuera de nosotros. Son, en el fondo, cosa de economía. Un nuevo descubrimiento científico, de
los que llamamos teóricos, es como un descubrimiento mecánico; el de la máquina de vapor, el teléfono, el
fonógrafo, el aeroplano, una cosa que sirve para algo. Así, el teléfono puede servirnos para comunicarnos a
distancia con la mujer amada. ¿Pero esta para qué nos sirve? Toma uno el tranvía eléctrico para ir a oír una
ópera; y se pregunta: ¿cuál es, en este caso, más útil, el tranvía o la ópera?La filosofía responde a la necesidad de formarnos una concepción unitaria y total del mundo y de la vida,
y como consecuencia de esa concepción, un sentimiento que engendre una actitud íntima y hasta una
acción. Pero resulta que ese sentimiento, en vez de ser consecuencia de aquella concepción, es causa de
ella. Nuestra filosofía, esto es, nuestro modo de comprender o de no comprender el mundo y la vida, brota
de nuestro sentimiento respecto a la vida misma. Y esta, como todo lo afectivo, tiene raíces subconscientes,
inconscientes tal vez.No suelen ser nuestras ideas las que nos hacen optimistas o pesimistas, sino que es nuestro optimismo o
nuestro pesimismo, de origen filosófico o patológico quizá, tanto el uno como el otro, el que hace nuestras
ideas.
Infiniti
19-05-2007
La naturaleza y gracia del infinito es la pérdida de valor de la noción de cantidad
El infinito es el total
Así, hablar de infinitos mayores y menores no tiene sentido.
Piedad
10-05-2007
¡La piedad no es pecado! La piedad, ni siquiera es debilidad.
Es una pasión. Es fuego, es una de las mayores fuerzas humanas, arrastra, arrolla toda razón, provoca errores, provoca tonterías, destruye. La piedad es como un fuego del alma, una necesidad. Nadie escapa totalmente a ella.
¿Para qué negarse a la piedad?
¿Por qué adorar a Dios?
18-04-2007
¿Porque es Dios?
Es necesario ser algo adorable, no simplemente ser algo.
¿Porque es Creador?
Su deseo de crear es agradecible. Si en la creación encuentro algo que agradecer, y si es que tuvo deseo de crear.
¿Porque es Todopoderoso?
El poder no hace ni a Dios adorable.
¿Porque es Glorioso?
Yo deseo mi propia gloria, no envidio la de otro.
¿Porque es Bueno?
No tenía mucha elección…
¿Porque creó al Hombre?
Vaya tamaña vanidad.
¿Porque es el Ser de los Seres?
Eso es un atributo, no una dignidad.
¿Porque hizo algún milagro?
No comercio con mi alabanza.
¿Porque Él lo desea?
¿¿Él?? ¿También Él reparte el dinero a los pobres?
Persistencia
17-04-2007
Todo lo que llega a la institución de Ser tiene la tendencia a permanecer siendo. Deduzco esto de que tanto en mi la tristeza como el amor como la disciplina como la alegría una vez entradas en mi ánimo permanecen y se autoalimentan. Y también de que una vez armado algo excepto que venga un agente a romperlo, esa cosa armada permanece. Esto es válido también para el fuego.
La explicación “inductiva” (filosófica) de esto vendría a ser que el Ser de cada cosa es Ser en todo sentido, y el Ser sigue siendo por sí mismo y nada más que sí mismo. Por tanto, una vez que una cosa adquirió Ser tiene la potencia de seguir Siendo en la medida en que esa cosa tiene Ser. Por eso cuanto menos Ser tenga más rápidamente desaparecerá.
Así hallé una interesante historia de la fragmentación fáctica del Ser. Explicación filosófica del principio de Inercia.
Ah, a propósito: copio acá la definición de “Excepción” del Diccionario del Diablo de Ambrose Bitter Bierce:
Excepción, s. Cosa que se toma la libertad de diferir de las otras cosas de su clase, como un hombre honesto, una mujer veraz, etc. “La excepción prueba la regla”, es un dicho que está siempre en boca de los ignorantes, quienes la transmiten como los loros de uno a otro, sin reflexionar en su absurdo. En latín, la expresión “Exceptio probat regulam” significa que la excepción “pone a prueba” la regla y no que la confirma. El malhechor que vació a esta excelente sentencia de todo su sentido, substituyéndolo por otro diametralmente opuesto, ejerció un poder maligno que parece ser inmortal.
La frase esa que Bierce por fin destruye fue casi una tortura durante años. Mi hermano estaba boquiabierto cuando descubrió esto y se levantó de la cama donde estaba quedándose dormido para mostrármelo.